El yoga para la infancia
Hostiberi | 08-11-2017 | Visitas: 303

El Yoga ya es una referencia en la sociedad actual, cada vez son más las personas que lo practican y se dan cuenta de los múltiples beneficios que le aporta.

Una vez conocido, vivimos en un estado de mayor consciencia. Las gafas que hasta ahora eran opacas, empiezan a dejar pasar la luz.

Y en ese camino nos vamos descubriendo, hallando la paz, que en realidad siempre hemos portado, abriéndonos a vivir la alegría, que no se sabe porque extraño motivo dejo de acompañarnos, volviendo a un equilibrio que es natural.

 

Los años alejados de una educación emocional, de una escucha de nuestro cuerpo, lejos de la melodía de nuestro corazón han podido ser el resultado de adultos infelices, estresados, competitivos. 

Pero los tiempos han cambiado y ahora depende de nosotros/as que nuestro hijos/as o los niños/as que nos rodean, vivan su vida manteniendo la conexión con la que ya nacemos, que puedan ponerle nombre a lo que sienten, creando una cultura emocional; que aprendan ya desde pequeños una respiración consciente que les ayudará a vivir desde el equilibrio; que crezcan fuertes y sanos por dentro y por fuera.

Sin lugar a dudas una práctica de Yoga desde pequeños proporcionará a los niños/as la mejor base que puedan tener en la vida adulta.

Es una forma divertida para que desarrollen habilidades en un entorno positivo y no competitivo, una forma de conectar con su cuerpo, adquirir fuerza, coordinación, flexibilidad, equilibrio, reeducar su respiración, estimular su creatividad, mejorar su atención, autoconfianza… y un sinfín de beneficios.

En palabras del propio Dalai Lama “si le enseñáramos meditación a cada niño/a de ocho años, eliminaríamos la violencia en una sola generación”.