Salud y paz mental
Hostiberi | 24-01-2018 | Visitas: 586

"Está demostrado que la mente y el cuerpo están estrechamente relacionados; cuando estamos bajo estrés mental, es probable que contraigamos una enfermedad física.

Estamos naturalmente construidos para la salud, no para la enfermedad. Casi nunca estamos enfermos; cuando caemos enfermos, hay unos potentes mecanismos de autoacusación del cuerpo que pueden restaurar la salud. Sin embargo, los mecanismos protectores que nos mantienen en buen estado de salud, así como los mecanismos de auto-curación que restauran la salud, necesitan condiciones adecuadas para actuar de la mejor manera posible.

Aparte de los factores físicos, como el ejercicio y la dieta, no se aprecia lo suficiente que la paz mental es extremadamente importante para mantener nuestra protección y mecanismos de auto-curación en buena forma.

Habiendo aprendido la importancia de la paz mental, supongamos que decides. "Desde mañana, no voy a preocuparme por nada. No tendré tensiones. Voy a pensar positivamente. Me mantendré feliz todo el tiempo".

¿Funcionará? Muy poco probable, porque no hay un interruptor que podamos encender o apagar para provocar estos cambios.

La mente necesita un anclaje. Un anclaje, algo estable, siempre en paz y extremadamente sabio para que pueda decirle a la mente qué hacer en una situación particular. Afortunadamente, tal anclaje lo llevamos incorporado dentro de cada uno de nosotros. El anclaje es el alma.

¿Cómo nos ayuda el alma a encontrar la paz?. La paz mental viene del trabajo hecho en el espíritu del karmayoga. La paz mental proviene de ayudar a otros. La paz mental proviene de dar y recibir amor verdadero. La paz mental proviene de mantener alejados los pensamientos negativos como la ira, los celos, la estrechez y el odio. La paz mental proviene de cultivar pensamientos positivos tales como la gratitud, el perdón y la generosidad. La paz mental viene de la ausencia del miedo y la inseguridad. La paz mental proviene de no verse afectado por el éxito o el fracaso, la victoria o la derrota, la comodidad o la incomodidad, el insulto o la alabanza; no por ser insensible, sino porque uno puede aceptar estos opuestos con igual deleite.

La ecuanimidad proviene de la comprensión de que los eventos percibidos como agradables, y aquellos percibidos como desagradables, son ambos oportunidades para el crecimiento espiritual. En resumen, la paz mental proviene de la vida una vida espiritual.

En términos más simples, la felicidad viene de ser una buena persona. De ahí la secuencia correcta es: ser buenos nos hace felices y la felicidad conduce a la buena salud.

Es la importancia primordial de la salud espiritual en la determinación de la salud mental y física la que ha movido al Centro de Salud Integral de la Madre del Sri Aurobindo Ashram-Delhi Branch a declarar el 2018 como el año de la salud espiritual".

Escrito por Centro de Salud Integral de la Madre del Sri Aurobindo Ashram-Delhi Branch

Traducción de la Fundación Sri Aurobindo de Barcelona